Toxicidad y seguridad
Puede causar irritación cutánea o digestiva. Usar guantes al podar y evitar la ingestión por personas o animales.
Plumbago auriculata
Familia: Plumbaginaceae
Plumbago (Plumbago auriculata) es trepadora semiperenne seleccionada para jardines, terrazas y proyectos paisajísticos. Arbusto apoyante de floración azul muy prolongada.
Riego
Riego moderado
Luz
Sol directo o semisom…
Temp.
Prefiere 12-30 °C
Humedad
Humedad ambiental med…
Puede causar irritación cutánea o digestiva. Usar guantes al podar y evitar la ingestión por personas o animales.
Sol directo o semisombra muy luminosa. En ubicaciones muy cálidas, la sombra ligera de primera hora de la tarde reduce el estrés estival.
Exterior, tanto en suelo como en maceta con drenaje y volumen adecuados a su tamaño.
Prefiere 12-30 °C. Proteger del frío por debajo de 5-7 °C y de los vientos invernales; en zonas interiores o expuestas conviene un rincón resguardado.
Humedad ambiental media, con buena circulación de aire. En maceta, evitar tanto la sequedad extrema como el ambiente permanentemente húmedo.
Puede cultivarse en Ibiza, pero necesita una ubicación protegida y un riego más atento que las especies mediterráneas xerófitas.
Alta: soporta bien el pleno sol una vez aclimatada.
Media: tolera brisas, pero los episodios fuertes pueden dañar hojas o flores.
Media: tolera cierta influencia marina si dispone de lavado ocasional y suelo drenante.
Media: soporta periodos secos cortos, pero agradece riego de apoyo en verano.
Riego moderado. En verano, comprobar la humedad 1-2 veces por semana y regar a fondo cuando se seque la capa superior; espaciar en invierno y evitar siempre el encharque.
Suelo fértil pero bien drenado, de pH aproximadamente neutro. Incorporar compost maduro sin enterrar el cuello de la planta.
Aplicar compost o abono equilibrado de liberación lenta en primavera. En maceta, abonar a media dosis cada 4-6 semanas durante el crecimiento y suspender en invierno.
Mantenimiento moderado. Guiar tallos, revisar ataduras y soporte, y contener el crecimiento antes de que invada otras plantas.
Guiar y atar tallos con holgura. Podar después de la floración o durante el reposo, según el ciclo, para controlar volumen y renovar ramas.
Trasplantar a final de invierno o primavera cuando las raíces llenen la maceta. Subir solo una talla y conservar el cuello a la misma altura.
Se multiplica por esquejes y semilla. Para conservar un cultivar concreto, preferir propagación vegetativa o planta etiquetada de vivero.
2-4 m de altura o extensión
Rápido
Primavera a otoño
Ramilletes de flores azul celeste, ocasionalmente blancas
Sin uso culinario recomendado. No ingerir partes de la planta salvo identificación y uso expresamente indicados.
Ajusta el riego a la exposición, al viento y al tipo de suelo: la frecuencia orientativa nunca sustituye comprobar la humedad real del cepellón.
La savia puede irritar; podar a final de invierno y proteger del frío intenso.
Pulgón, cochinilla, araña roja y hongos de raíz en suelos encharcados. Inspeccionar brotes y mantener poda limpia y buena aireación.