Toxicidad y seguridad
Puede causar irritación cutánea o digestiva. Usar guantes al podar y evitar la ingestión por personas o animales.
Phoenix canariensis
Familia: Arecaceae
Palmera canaria (Phoenix canariensis) es planta tropical o palmera de exterior seleccionada para jardines, terrazas y proyectos paisajísticos. Palmera emblemática de gran porte y copa densa.
Riego
Riego bajo y profundo
Luz
Sol directo
Temp.
Óptimo entre 10 y 30…
Humedad
Tolera la humedad amb…
Puede causar irritación cutánea o digestiva. Usar guantes al podar y evitar la ingestión por personas o animales.
Sol directo, idealmente 6-8 horas. En Ibiza agradece una exposición abierta y una adaptación gradual si venía de vivero sombreado.
Exterior en suelo, dejando el espacio necesario para su tamaño adulto y sistema radicular.
Óptimo entre 10 y 30 °C. Tolera el calor con riego adecuado y heladas muy leves y breves; proteger plantas jóvenes si se anuncian temperaturas cercanas a 0 °C.
Tolera la humedad ambiental baja y el aire seco una vez establecida; una buena ventilación previene hongos.
Muy bien adaptada a jardines mediterráneos de Ibiza, incluidos ambientes costeros, una vez completado el riego de establecimiento.
Muy alta: está adaptada a insolación intensa y calor, con buen drenaje.
Muy alta: adecuada para ubicaciones expuestas una vez establecida.
Muy alta: apta para jardines costeros expuestos, sin sustituir el riego de establecimiento.
Alta una vez establecida; el primer año requiere riegos profundos de implantación.
Riego bajo y profundo. En verano ibicenco, regar cuando el terreno esté seco a varios centímetros; reducir mucho en invierno. Los ejemplares recién plantados necesitan apoyo durante su primer año.
Suelo fértil pero bien drenado, de pH aproximadamente neutro. Incorporar compost maduro sin enterrar el cuello de la planta.
Aplicar compost o abono equilibrado de liberación lenta en primavera. En maceta, abonar a media dosis cada 4-6 semanas durante el crecimiento y suspender en invierno.
Mantenimiento moderado. Retirar solo hojas totalmente secas, revisar el cogollo y mantener limpio el pie.
Retirar únicamente hojas totalmente secas y racimos cuando sea necesario. No hacer podas drásticas ni dañar el cogollo; en palmeras altas debe intervenir personal especializado.
Plantar o trasplantar preferentemente de otoño a comienzos de primavera, evitando calor y viento. Los ejemplares grandes deben moverlos profesionales con cepellón amplio.
Se multiplica por semilla. Para conservar un cultivar concreto, preferir propagación vegetativa o planta etiquetada de vivero.
10-18 m de altura y copa de 8-10 m
Lento
Primavera
Inflorescencias crema; las plantas femeninas producen racimos de frutos anaranjados no destinados a consumo
Sin uso culinario recomendado. No ingerir partes de la planta salvo identificación y uso expresamente indicados.
El primer verano es decisivo: riega profundo y espaciado para favorecer raíces profundas. Después, reduce la frecuencia y prioriza acolchado y drenaje.
Requiere enorme espacio; no hacer podas excesivas y vigilar picudo rojo y Paysandisia.
Picudo rojo, Paysandisia y cochinillas. Evitar heridas de poda innecesarias y contratar inspección profesional ante hojas centrales caídas o galerías.